No sabñia que el 125 argentino había adoptado el rediseño de Giugiaro para los 124 españoles.
La verdad es que es un gran rediseño, y muy trabajado, con esos faros encastrados, propios de gamas altas allá por 1975.
Lo que le falla a ese 125 Miraflores es el frontal: diría que ese cromado se veía antiguo en esa época, cuando todos los coches utilizaban lamas negras e itermitentes integrados. Ahí el "Pamplona" también estuvo a la altura, aunque fuera compartuendo los faros del 127 (lo de compartir componentes en Seat era toda una tradición; hacia 1973 era posible ver elementos compartidos en un 1430, un 124 un 127 y un 600),
Un coupé elegante y fuera de lo común, nacido de la mecánica de concreto de la 125 y vestido con una línea mucho más exclusiva.
Corto, refinado, uno de esos italianos casi olvida que hoy se parecen a piezas de colección incluso con solo mirarlos.
Fiat Ardita Elettrica, su base Fiat 518C o 518L Ardita. Stabilimenti Farina, del 1941. Commissionata dalle Officine Meccaniche Stigler, azienda di punta nel settore dei motori elettrici.