La ITV el 18 de agosto.
Revisión para finales de año, principio del que viene.
Aunque a lo mejor lo cambio antes por el OMODA ese que está de moda.
Ya sabes, por la satisfacción de sentir la superioridad tecnológica China, por estrenar un producto de calidad con sobre ingeniería en plan Mercedes al precio de un Dacia Duster, por la envidia generada en cualquier semáforo o en el parking del hiper.
Y por la etiqueta y el maletero, claro.
Que el puñetero Giulia, ni una cosa ni otra.
Así no tendré que aguantar cuñadismos y seré reconocido y aceptado en la manada de flanders. Esos que se arrastran por las autobirrias españolas, cual procesión de Semana Santa, uno detrás de otro, cumpliendo a rajatabla el límite, buscando el perdón de la DGT, mientras demonizan a quienes circulamos con soltura.
Pues eso.