Llevo tan sólo 3 días con mi preciosísima Giulia, 2.2 180 súper.
Estoy sencillamente encantado.
He tenido, cronológicamente, un Fiat Uno, Opel Tigra, BMW 320 d, BMW 320d touring, Mini Cooper Clubman 2.0 150 y ahora la Giulia.
Nunca me había sentido así con un coche. Es algo difícil de explicar, pero me siento deportivo, me siento único, me siento elegante, me siento bello, me siento diferente, me siento exclusivo, me siento superior, me siento orgulloso.
Estoy pasando por lo que muchos de vosotros habéis pasado, antes de ayer o hace 40 años. El hecho de tener mi primer Alfa Romeo.
Ahora mismo siento como que he estado perdiendo el tiempo con otras marcas. En mi vida me había fijado en un Alfa Romeo. Sí, cuando era niño, recuerdo que me llamaba la atención EL Alfa 133, el Brera era un "coche chulo", pensaba; el Giulietta era bonito; hace un año veía el Mito y pensaba, "es molón" , pero nunca, nunca, nunca, ni pensé ni me planteé tener un Alfa Romeo, comprarme un Alfa.
No sé ni cómo ni por qué empecé a planteármelo como una opción real.
He de decir que me dedico al sector del motor y estoy continuamente al tanto de novedades y asistiendo a ferias y salones del automóvil y fué hace dos años cuando la vi, en Madrid, en Ifema, en uno de esos salones a los que asisto por trabajo, en los que sí, veo coches, me gustan muchos de los que veo. ¿Qué digo muchos? Muchísimos, pero otra cosa es que realmente des con un coche que te puedas permitir y que te toque la patata, que te haga vibrar cuando una vez cada varias semanas ves uno en la calle, como si fuera un Aston Martin Db11, o un Bentley Continental Gt. Pues allí estaba, un Alfa Romeo Giulia Quadrifoglio blanco. Me impactó muchísimo, la observé de cerca, de lejos, la toqué, me senté, la olí... Y ahí quedó, como ese pepino de coche inalcanzable por mis posibilidades económicas.
Llegué a casa e hice lo que rara vez hago, se la enseñé a mi mujer. Y es raro, porque que yo le enseñe a mi mujer un coche es como que el fontanero le enseñe a su mujer un grifo o el panadero una nueva hogaza.
Pues lo dicho, se la enseñé y le encantó. Y de nuevo ahí quedó la cosa.
Pero por culpa o gracias a mi trabajo, diariamente tenía que ir a concesionarios y a veces estos eran Alfa Romeo y siempre que iba estaba ahí, en rojo, en azul, en negro, en blanco... siempre había una hermosa Giulia que me miraba y yo le guiñabaa un ojo al pasar.
Y un día, y otro, y otro... y es como esa mujer que te empieza pareciendo guapa y encima es simpática y te hace tilín. Y cuando te das cuenta estás enamorado hasta las trancas. Eso me ha pasado con la Giulia, que me ha ido enamorando poquito a poco hasta realmente volverme loco por ella.
Hasta que un día, sin buscarla, lo juro, no la buscaba, por azares del trabajo la vuelvo a ver. Y entonces dije: "Raúl, hazme números!!! “ Y me hizo números y tengo una Giulia!!!
Y desde hace dos días veo un Alfa y me hace ilusión, da igual viejo o nuevo, los veo con otros ojos. Los siento como de los míos.
No me ha pasado ni con Opel ni con BMW, es cierto que con Mini me pasaba algo similar, pero no tan exagerado como con Alfa. No sé si será por la novedad o esto se quedará para siempre.
Y ahora os pregunto después de todo este tostón, ¿Hay que tener muchos Alfas para ser alfista? ¿Hay gente que tiene Alfas y no es alfista? ¿Se puede ser alfista y no tener un alfa?
Y lo más importante, ¿yo soy alfista?
Estoy sencillamente encantado.
He tenido, cronológicamente, un Fiat Uno, Opel Tigra, BMW 320 d, BMW 320d touring, Mini Cooper Clubman 2.0 150 y ahora la Giulia.
Nunca me había sentido así con un coche. Es algo difícil de explicar, pero me siento deportivo, me siento único, me siento elegante, me siento bello, me siento diferente, me siento exclusivo, me siento superior, me siento orgulloso.
Estoy pasando por lo que muchos de vosotros habéis pasado, antes de ayer o hace 40 años. El hecho de tener mi primer Alfa Romeo.
Ahora mismo siento como que he estado perdiendo el tiempo con otras marcas. En mi vida me había fijado en un Alfa Romeo. Sí, cuando era niño, recuerdo que me llamaba la atención EL Alfa 133, el Brera era un "coche chulo", pensaba; el Giulietta era bonito; hace un año veía el Mito y pensaba, "es molón" , pero nunca, nunca, nunca, ni pensé ni me planteé tener un Alfa Romeo, comprarme un Alfa.
No sé ni cómo ni por qué empecé a planteármelo como una opción real.
He de decir que me dedico al sector del motor y estoy continuamente al tanto de novedades y asistiendo a ferias y salones del automóvil y fué hace dos años cuando la vi, en Madrid, en Ifema, en uno de esos salones a los que asisto por trabajo, en los que sí, veo coches, me gustan muchos de los que veo. ¿Qué digo muchos? Muchísimos, pero otra cosa es que realmente des con un coche que te puedas permitir y que te toque la patata, que te haga vibrar cuando una vez cada varias semanas ves uno en la calle, como si fuera un Aston Martin Db11, o un Bentley Continental Gt. Pues allí estaba, un Alfa Romeo Giulia Quadrifoglio blanco. Me impactó muchísimo, la observé de cerca, de lejos, la toqué, me senté, la olí... Y ahí quedó, como ese pepino de coche inalcanzable por mis posibilidades económicas.
Llegué a casa e hice lo que rara vez hago, se la enseñé a mi mujer. Y es raro, porque que yo le enseñe a mi mujer un coche es como que el fontanero le enseñe a su mujer un grifo o el panadero una nueva hogaza.
Pues lo dicho, se la enseñé y le encantó. Y de nuevo ahí quedó la cosa.
Pero por culpa o gracias a mi trabajo, diariamente tenía que ir a concesionarios y a veces estos eran Alfa Romeo y siempre que iba estaba ahí, en rojo, en azul, en negro, en blanco... siempre había una hermosa Giulia que me miraba y yo le guiñabaa un ojo al pasar.
Y un día, y otro, y otro... y es como esa mujer que te empieza pareciendo guapa y encima es simpática y te hace tilín. Y cuando te das cuenta estás enamorado hasta las trancas. Eso me ha pasado con la Giulia, que me ha ido enamorando poquito a poco hasta realmente volverme loco por ella.
Hasta que un día, sin buscarla, lo juro, no la buscaba, por azares del trabajo la vuelvo a ver. Y entonces dije: "Raúl, hazme números!!! “ Y me hizo números y tengo una Giulia!!!
Y desde hace dos días veo un Alfa y me hace ilusión, da igual viejo o nuevo, los veo con otros ojos. Los siento como de los míos.
No me ha pasado ni con Opel ni con BMW, es cierto que con Mini me pasaba algo similar, pero no tan exagerado como con Alfa. No sé si será por la novedad o esto se quedará para siempre.
Y ahora os pregunto después de todo este tostón, ¿Hay que tener muchos Alfas para ser alfista? ¿Hay gente que tiene Alfas y no es alfista? ¿Se puede ser alfista y no tener un alfa?
Y lo más importante, ¿yo soy alfista?
ya podrás empezar a sentirte alfista.
