Las ventas del Giulia, desagregadas por versiones, son anómalas, con mucho peso de los altos de gama.
En la competencia sucede al contrario.
Supongo que es cuestión de clientes: el peso de las empresas es mucho menor que en sus competidores. Y las empresas suelen tirar por gamas medias/bajas.
Quizá no tenga mucho sentido un Giulia de entrada con un 1.3. Entre otras cosas, porque no sé si será poco motor, por turbado que esté, para mover la caja de un segmento D. Ya sé del Mondeo 1.0 y que hubo Passat 1.4. Y que quizá veamos Laguna 1.3 e incluso Mercedes C 1.3. Pero no sé yo si es lo suyo para una Giulia, más dinámica y con esa estructura de ventas. Por otra parte, habría que adaptar el motor a longitudinal y propulsado, y adaptar la cuna del Giulia. Son inversiones menores, pero que ahí están. Y que no se podrían amortizar en el Stelvio. No digamos si hablamos de hibridarlo.
¿El precio? Supongo que podría bajar en esos 3.000€, quizá algo más (2.000 sólo de eliminar el cambio automático). Y 3.000 € facilitarían poder anunciar una Giulia con un precio real de venta claramente inferior a los 30.000€ (que era lo que costaba , hace dos años, financiando, un 200 Super estrictamente de serie).
Algo que, en realidad, ya se hizo en 2016 con el 136.
No sé. Vistas la ventas por gama y el perfil de cliente, quizá ese modelo de entrada no tuviera gran impacto más allá de aumentar algo el volumen (poco) a cambio de reducir la rentabilidad por unidad.
Y las empresas no iban a lanzarse a por ella: ya nos ha contando más de un forero las reticencias de su empresa con Alfa. Y, por ahora, el valor residual del coche, que es la clave en los rentings, es el que es, con su impacto en las cuotas.
Vamos, que no veo nada claro ese hipotético 1.3 más allá de una estrategia de reclamo.