Madre mía, lo que hay que leer.
Uno no sabe nada de contabilidad, ni de la industria del automóvil.
Pero sí es fácil saber que en 2017 se venderán en todo el mundo unos 2M de eléctricos. El mercado mundial está en 80M de unidades.
Suponen el 2,5% del mercado, en torno al 7-10% en USA, China y Europa.
Asumiendo que se dupliquen ventas cada dos años, que es mucho asumir -cambios disruptivos aparte- quedan unos ocho años para que los eléctricos alcancen cifras cercanas a la mitad del mercado en USA, China y Europa. No digamos en el resto del mundo.
Y asumiendo que de esos 2/3 de coches con motor de explosión a vender durante los próximos 8 años más de la mitad durarán más de 10 años, queda mercado para la combustión durante, al menos, casi 20 años. Menguante, pero ahí estará.
Otras variables:
Veremos cual es el papel de los gobiernos en todo esto, alterando el mercado, norwegian style, con incentivos fiscales, como apunta Radik.
Están los problemas de abatecimiento de materia prima para las baterías.
Y sus problemas como primer coche de largo recorrido, insolubles hoy por hoy. Claro, que nos dirán que para eso está la alta velocidad, una especie de eléctrico de uso colectivo.
Y el hecho de que contamina mucho más fabricar un coche -más si es eléctrico- que uno viejo de combustión circulando por ahí. Alguien dira algo al respecto, supongo, si se incentiva con excesivo entusiasmo lo enchufable.
Por último, parece que las baterías suelen ser subcontratadas -LG, Samsusng y así- y los motores eléctricos no plantean especiales problemas, por simples. No veo, plataformas aparte, qué problemas puede tener FCA para su desarrollo, más aún cuando se habla de desarrollos multimarca. En todo caso, Marchione, siempre tan perspicaz, quizá no lo estuviera en este asunto. Hace años decía que "no veía el coche eléctrico". Más o menos.