Es un Abarth cántabro. Un A 2000 bastante potente, mucho para la época. El dueño también tiene el 131 abarth que podéis haber visto en las fotos de la retroclásica de Bilbao. El Seat 600 está un pelín más bajo de la cuenta para mi gusto y debe de ser muy delicado con bordillos, badenes, etc. de hecho tiene una pequeña raja o fisura en el aletín delantero izquierdo debido a que la morrera debió de golpear con algo y reflejó el golpe al aletín. De todas maneras, está muy, muy bonito y deportivo.
Tomé las fotos el domingo pasado.