Hoy termino mis tres semanitas de vacaciones y he aprovechado para hacerle un "rodaje" completo al Giulia. Le he hecho un total de 4952 Km, con una velocidad media de 79 KM/h y un consumo de 5.2l (todo según el ordenador de abordo). He ido por autopista (la mayoría de los Km), por carreteras de serranía en Cadiz, del interior de Asturias (incluida subida a los lagos) y de Extremadura y apenas 15 Km en ciudad.
Corroboro lo dicha anteriormente, el motor se ha ido soltando y ya empieza a decir de lo que es capaz. Acelera en cualquier marcha en cuanto pasas de 1700 rpm, apoyado en un par muy alto y plano. Acelerar en autopista yendo a 120 y verte a 180 sin enterarte (aquí la oposición si hizo una enmienda a la totalidad) es algo que si no estás atento pasará más de una vez. El coche tiene una estabilidad brutal, tal y como dice autopista, en comportamiento no tienen rival. Es cómodo, puedes hacer un viaje de cinco horas y media de un tirón y ni te enteras. El maletero suficiente, aunque he tenido que modificar la posición de las piezas del tetrix respecto al 159, pero entra más de lo que parece. Todos los sistemas funcionan de maravilla y el coche hace girar cabezas. Lo único que cambiaré en su momento son los neumáticos, pues los runflat son muy rígidos y cualquier chinita se nota, sobre todo a baja velocidad; además son poco progresivos y eso se nota. Cuando toque pondré unos normales en esa medida.
El viernes por la tarde le cambiaré el aceite, es una manía que tengo desde siempre, a los 5.000 Km le hago el cambio y miro el tapón, pasando el dedo por la parte en contacto con el aceite y deslizando entre el pulgar e índice el aceite, si hay cualquier cosita es para activar la alarma, si queda limpio el dedo, es que el motor está perfecto. De momento solo puedo decir parabienes del Giulia, y espero que me salga como el 159 y le haga 300.000 Km sin ningún quebradero de cabeza.
Por cierto, no sé si os ha pasado a los que tenéis el Giulia, cuando dejo el coche en algún sitio donde hay avispas, he llegado a ver hasta 10 revoloteando los hexágonos de la rejilla delantera, como si fuese un panal.