Ya hace muchos años que los adelantamientos no se deben al talento puro de un piloto. Esos son los menos.
Cadi siempre se deben a la superioridad de un monoplaza, o a la diferencia de gomas, o a que uno de ellos tiene que levantar el pie parar reducir el consumo o mantener las gomas.
Tenemos idealizados los adelantamientos.
Esta temporada pinta bien, aunque tengamos que acostumbrarnos a leer entre líneas lo que hace cada piloto para maximizar la rentabilidad de su recuperación de potencia.
Este año el caos vuelve a formar parte de la F1 como hace décadas.
En los 60 y 70 tomar la salida ya era un éxito para muchos equipos (por no ser bastante rápidos en calificación o no poder resolver las averías)… y no digamos ya el éxito de poder acabar con la cantidad de DNF que se pueden ver en las clasificaciones de la época.
¿O queremos volver a los 80 con la brutal dominación de McLaren haciendo dobletes en todas las carreras? Eso si, los duelos entre Prost y Senna dejaron huella.
Creo que deberíamos disfrutar un poco más y quejarnos un poco menos, sin centrarnos en un sonido de los motores que NUNCA se disfrutó por televisión, o añorando una igualdad que pocas veces sucedió.
O no, vamos, allá cada quien.
