Subforo de técnicas de conducción

pues a mi que el doble embrague a día de hoy, ni para bajar ni para subir....
Por no hacerlo, ya no lo hacen ni los trailers..... que la tecnología avanza!!
Y que no me cuenten milongas de reducciones más suaves...que no me lo creo.

"Mola" decir a algún pobretón que conduce igual que mi abuela...hago doble embrague!!. Con eso pensará :' jodó que control tiene este tio'... pero a mi, cuando oigo eso me causa el efecto contrario: pufff, para que pisará dos veces el embrague, a base de 'patadas', para joderlo antes??. ::) ::)

Pues no están caros los embragues...como para joderlos por pisarlos el doble de veces!! ;-)

saludos.
 
erdermoniodrojo dijo:
pero doble embrague para reducir o para subir?

El doble embrague para subir no tiene sentido; las revoluciones bajan cuando subes de marcha.

Jaspe77 dijo:
Y que no me cuenten milongas de reducciones más suaves...que no me lo creo.
??? ??? Pero si es el punta-tacón pero sin la punta... (me refiero al freno, que cada uno lo hace como le parece ;D). No hay que creer nada, es lógico, y lo tienes al alcance de los pies y de tu mano derecha para comprobarlo. En tu caso, no como en el mío o en el de un 33 por ejemplo, no hace falta que pises dos veces, pues la caja está sincronizada. Lo único que haces es suavizar y acelerar el engranaje, pues con el acelerador elevas la velocidad del motor de manera casi inmediata antes de reducir. Y estamos de reducciones de altas revoluciones, no que llegando al semáforo casi parado meto segunda. Estás en una cuesta detrás de un camión, hay espacio y tienes que reducir lo más rápido posible y sin perder velocidad. Que la caja esté sincronizada no significa que el motor lo esté.
 
Es cierto que hacer doble embrague desgasta el embrague en menor o mayor medida, pero, ¿te has parado a pensar en que si no se hace el doble embrague, existen otras piezas que sufren y pueden ser más costas que cambiar un embrague?
Pero hay que darse cuenta tambien que hasta que no se sabe hacer bien bien el doble embrague, se acelera el deterioro de todas las piezas antes mencionadas por error del conductor.
 
Jaspe77 dijo:
"Mola" decir a algún pobretón que conduce igual que mi abuela...hago doble embrague!!. Con eso pensará :' jodó que control tiene este tio'

ala ya me has descubierto el secreto me vas a dejar deprimio pa toa la tarde
 
FrAn_147ts2.0 dijo:
Es cierto que hacer doble embrague desgasta el embrague en menor o mayor medida, pero, ¿te has parado a pensar en que si no se hace el doble embrague, existen otras piezas que sufren y pueden ser más costas que cambiar un embrague?
Pero hay que darse cuenta tambien que hasta que no se sabe hacer bien bien el doble embrague, se acelera el deterioro de todas las piezas antes mencionadas por error del conductor.

Joe ya podíamos estar escribiendo todo esto en un subforo específico...

Con el doble embrague, o el golpe de gas para los que la llevas sincro, se desgasta lo que es el pedal, es decir, el muelle, pero el embrague se cuida, ya que se reduce la fricción entre los discos.
 
Con el doble embrague cuidas los engranajes de la caja de cambios que es lo realmente caro de reparar, pero eso de que cuidas el disco de embrague... Cuantas mas revoluciones mayor fricción y mayor es el desgaste, ademas de depender de el tiempo que estén friccionando...
Un par de doble embrague mal hecho y disco quemado, quien no sepa mejor que no lo haga...
 
La misma situación, la misma reducción para subir revoluciones, con doble embrague hay menos fricción. Insisto de que hablo de reducir para ganar velocidad.
 
Pedalear con el coche

El cambio de marchas de un coche de rally profesional actual, es secuencial. ¿Eso que quiere decir?, pues que simplemente tenemos que ir dando a una palanca para ir subiendo marchas (atrás) o bajarlas (adelante). Este invento no es nuevo, las motos lo llevan casi desde que nacieron, los camiones también lo incorporan desde hace años. Lo realmente complicado es aplicarlo a un coche de competición. Pero este no es el fin de este capítulo.

Para que una caja de cambios nos dure suficientes tramos hay que mimarla y teniendo en cuenta las revoluciones con las que se trabajan a no ser que lleves una caja de cambios de piñones rectos y cambies a golpe de muñeca (a capón) sin tocar el embrague, es mejor practicar lo que a continuación os relatamos.
El fundamento de este tipo de maniobras es sincronizar lo más posible las revoluciones que lleva el motor con las de la caja de cambios, y así hacer que la reducción sea continua y sin golpes o saltos, lo que puede llevar a bloquear las ruedas tractoras, con el consabido susto, sobre todo si es un propulsión.

Podemos utilizar tres técnicas.
1.- Doble embrague.
2.- Punta talón.
3.- Golpe de gas.

1.- Doble embrague: Se utiliza cuando disminuimos una marcha. Por ejemplo ; subiendo una cuesta el coche no puede y pasamos a una marcha menos, o simplemente reducimos para obtener mayor respuesta del motor.
Utilizamos los pedales del acelerador y el embrague. Los pasos son los siguientes:
Nos encontramos en 3ª a 3.000 rpm. y pasamos a 2ª:

Apretamos el embrague mientras dejamos de acelerar. Como una reducción cualquiera.
Cuando pasamos la palanca de cambios por el punto muerto, soltamos el embrague.
Damos un acelerón hasta las revoluciones que puede tener a la misma velocidad pero con una marcha menos. En este caso hasta las 4.000 rpm.
En este momento tenemos las revoluciones del motor y de la caja de cambios casi a la misma velocidad.
Volvemos a apretar el embrague para insertar la marcha inferior, 2ª y aceleramos con decisión.
Esto ha permitido que la marcha entre mucho más suave ya que el embrague no ha tenido que contrarrestar una diferencia grande de revoluciones para que las dos se pongan acordes. Ahorrando también en tiempo y esfuerzo mecánico.



2.- Punta talón: Se utiliza para apurar más la frenada de entrada a la curva. En una conducción de cualquier conductor que atasca nuestras calles, frena tranquilamente, entra en la curva y cuando quiere salir de la curva como no tiene motor, inserta tranquilamente una marcha menos y sale. En un rally, hay que retrasar lo más posible la frenada, frenando con todos los dispositivos a nuestro alcance, para poder "echar el ancla" en el momento justo dejar el coche a la velocidad recomendada, trazar la curva ya acelerar lo antes posible. "No es más rápido el que más tarde frena, sino el que antes acelera" (A. Zanini).
De lo que se trata con esta maniobra es de frenar con el freno de pie y con el freno motor, pero teniendo en cuenta que una inserción inferior de marcha hace sufrir mucho tanto a la caja de cambios como al motor. Parece difícil pero lo que hay que hacer es frenar, reducir de marcha y hacer un doble embrague para no dañar la mecánica. Todo esto en cuestión de unos metros y de escasos segundos. Y lo que es más, dependiendo de la curva, incluso de pasar de 5ª (180 Km/h) a 1ª (40Km/h) en 20 metros.

Parece que nos faltan pies, pues el truco está en utilizar el pie derecho para el freno y el acelerador de tres maneras posibles: Parte de arriba acelerador, parte de abajo freno (Fig. 1) o al contrario (Fig. 2) y parte izquierda freno parte derecha acelerador (Fig. 3). Evidentemente los pedales están sobredimensionados.




En este caso pasamos de 4º a 3ª utilizando la última manera descrita:

Frenar con la parte izquierda el freno a tope, hasta que bajen las revoluciones del motor.
Apretar el embrague y sacar la marcha (4ª).
Poner punto muerto, soltar el embrague.
Acelerar con la parte derecha del pie sin dejar de frenar, hasta conseguir las revoluciones adecuadas. Esto implica una buena forma del tobillo.
Volver a apretar el embrague para insertar la 3ª.



Trazar la curva y acelerar a tope para salir disparado a la siguiente.

Parece imposible e increíble, pero es posible con un poco de práctica. Recomendamos que se sigan bien los pasos con el coche parado, seguidamente en una zona sin tráfico y despacio. A continuación a velocidad moderada y así hasta hacerlo casi intuitivamente.

Para que tengáis una referencia de como se debe mover las rpm fijaros en este otro video, donde se hace una punta-talón a un régimen medio. Se puede ver que en la segunda vez que desembragas, insertas la marca y sueltas embrague, la diferencia de rpm que tiene que asimilar el embrague es mínima. Primero se frena hasta bajar a las casi 2.500 rpm, y como al cambiar de marcha la aguja va a subir hasta las 4.000rpm, pues el acelerón ha de subirse hasta esas rpm para que la diferencia se mínima. Podéis ver como se mueve en el margen entre las 3.500 y 4.000 rpm, y si hiciéramos el cambio sin doble embrague la diferencia entre caja de cambios y motor sería de 2.500 a 4.000rpm.

3.- Golpe de gas

Algunas personas confunden el punta-talón con el golpe de gas. En realidad es prácticamente lo mismo. La diferencia estriba en que mientras que en un punta-talón, pasas por el punto muerto, y sueltas el embrague, aceleras y vuelves a embragar, en el golpe de gas te ahorras éste paso, no paras en el punto muerto, sino que insertas la marcha menor directamente, y antes de soltar el embrague, das un golpe de gas para igualar revoluciones y que la reducción sea más suave.

Ésta técnica es muy usada por pilotos japoneses en sus videos de internet, en los que enfocan a los pedales.



Si no se va a dedicar a los rallyes pero le gusta ir un poco deprisa, una vez tomado el pulso a estas maniobras, y si las utiliza correctamente, la mecánica se lo agradecerá. De hecho las cajas secuenciales, tipo SMG de BMW o F1 de Ferrari, lo realizan con una precisión exacta y sin fallos. Y si lo oyes en un Ferrari Challenge Stradale, excita hasta tus hormonas.
 
Cómo reducir el consumo y ahorrar dinero?
Las 10 claves de la conducción eficiente

1. Arranque y puesta en marcha:
- Arrancar el motor sin pisar el acelerador.
- En los motores de gasolina iniciar la marcha inmediatamente después del arranque.
- En los motores diesel, esperar unos segundos antes de comenzar la marcha.

2. Primera marcha:
- Usarla sólo para el inicio de la marcha; cambiar a 2ª a los 2 segundos o 6 metros aproximadamente.

3. Aceleración y cambios de marchas:
- Según las revoluciones:
- En los motores de gasolina: entre
las 2.000 y 2.500r/min
- En los motores diesel: entre las
1.500 y 2.000r/min
- Según la velocidad:
- a 2ª marcha: a los 2 segundos o 6m
- a 3ª marcha: a partir de unos 30km/h
- a 4ª marcha: a partir de unos 40km/h
- a 5ª marcha: por encima de unos 50km/h
- Acelere tras la realización del cambio.

4. Utilización de las marchas:
- Circular lo más posible en las marchas más largas y a bajas revoluciones.
- Es preferible circular en marchas largas con el acelerador pisado en mayor medida que en marchas cortas con el acelerador menos pisado.
- Marchas más largas y a bajas revoluciones. Por ejemplo, un coche de pequeña cilindrada (1,2 litros) circulando a una velocidad de 60 km/h: en 3ª marcha, consume 7,1 litros de gasolina, en 4ª, 6,3 litros (un 11% menos), en 5ª, sólo 6 litros (un 15% menos).
- En ciudad, siempre que sea posible, utilizar la 4ª y 5ª marcha.
5. Velocidad de circulación:
- Mantenerla lo más uniforme posible; buscar fluidez en la circulación, evitando los frenazos, aceleraciones y cambios de marchas innecesarios.
- Moderarla: el consumo de carburante aumenta en función de la velocidad elevada al cuadrado. Un aumento de velocidad del 20% (pasar por ejemplo de 100 a 120km/h), significa un aumento del 44% en el consumo (de 8l/100km a 11,5l/100km).

6. Deceleración:
- Levantar el pie del acelerador y dejar rodar el vehículo con la marcha engranada en ese instante.
- Frenar de forma suave con el pedal del freno.
- Reducir de marcha lo más tarde posible, con especial atención en las bajadas.

7. Detención:
- Siempre que la velocidad y el espacio lo permitan, detener el coche sin reducir previamente de marcha.

8. Paradas:
- En paradas prolongadas (por encima de 60 segundos), es recomendable apagar el motor.

9. Anticipación y previsión:
- Conducir siempre con una adecuada distancia de seguridad y un amplio campo de viión que permita ver 2 ó 3 vehículos por delante.
- En el momento en que se detecte un obstáculo o una reducción de la velocidad de circulación en la vía, levantar el pie del acelerador para anticipar las siguientes maniobras.

10. Seguridad:
- En la mayoría de las situaciones, aplicar las reglas de la conducción eficiente contribuye al aumento de la seguridad vial.
- Pero obviamente existen circunstancias que requieren acciones específicas distintas, para que la seguridad no se vea afectada.


Y recuerda que …
¡Circulando en cualquier marcha, sin pisar
el acelerador, y por encima de 1.500r/min,
o unos 20km/h, el consumo es nulo!

Por último deciros que en muchas comunidades el “IDAE” organiza cursos de conducción ecológica. Infórmate en tu comunidad o en www.idae.es. Además en la web de la Agencia Andaluza de la Energía (www.agenciaandaluzadelaenergia.es) podéis realizar un test de conducción para saber si sois unos buenos conductores. Vaya, que para ser conductor de primera…¡¡ “ecologea”!!
 
Trazado de curvas
Siguiendo con el tema de la conducción deportiva, en este capítulo queremos referirnos al trazado de las curvas.

El terreno en el que se apoya esta descripción es asfalto, pero igualmente puede referirse a cualquier otro terreno, simplemente hay que anticipar o realizar las maniobras características del terreno en el que nos encontramos, como por ejemplo tierra o nieve, y adaptarlos al tipo de tracción del vehículo, tracción delantera, propulsión o total.

Existen multitud de tipos de curvas pero aquí vamos a referirnos a los tres tipos de curvas más comunes que podemos encontrarnos y que pueden llevar algo distinto del trazado normal:

1.- Paellas: Se llaman así a las curvas amplias y en marchas largas, de las que no vemos claramente el final de la misma. La forma de acometer estas curvas, empieza como todas por llegar a ella "con todos los deberes hechos", es decir, relación de marchas y velocidad oportunas. Comenzaremos por el exterior de la curva.

En una curva a derechas, nos colocamos lo más a la izquierda que nos permita el terreno. Comenzamos a girar casi en el momento de llegar a la curva, es decir, retrasamos el trazado típico de una curva más corta y con menos longitud. Intentamos llevar una trayectoria casi paralela al radio de la curva, pero cerrándola un poco buscando el "punto intermedio" marcado con una X en el dibujo. Este punto intermedio lo hayamos en el momento que se divisa el final de la curva. Es el momento teórico en el que debemos comenzar a meter gas. Una vez "tocado" este punto, comenzamos a salir de la curva dándole menos giro a la dirección y buscando el exterior de la curva. A partir de ese momento la aceleración debe ser a tope.

Una anticipación del punto intermedio puede provocar que nos quedemos sin curva antes de tiempo. Sin embargo, un retraso, sólo implica que no aprovechemos el 100% de la curva.

2.- Horquillas: Se denominan así a aquellas curvas de radio muy cerrado. En conducción normal cualquier conductor de tamaño medio, lo hara en primera y frenando mucho, es decir, casi parado. Pero en conducción deportiva, bien ejecutadas pueden pasarse a 40 Km/h las más cerradas o incluso 60 Km/h las menos cerradas.

La forma de tomar estas curvas supone un trabajo anticipado del que depende su buena ejecución. Siguiendo el caso de la imagen, vamos apurando las frenadas al máximo, reduciendo marchas hasta llegar a primera (si es muy cerrada) o a segunda (si es menos cerrada). En el momento de comenzar la curva, nos colocamos a la izquierda de la misma con un balanceo del coche, es decir, no llegamos por el exterior sino por la mitad o por la derecha de la carretera, según la fuerza que queramos dar a la inercia y nos colocamos a golpe de volante en la izquierda. Seguidamente giramos a la derecha de forma rápida y decidida. De esta manera aprovechamos las inercias para hacer que la parte trasera del coche gire más deprisa que la delantera (sobreviraje). En caso de no llevar suficiente inercia o si deseamos forzar esta reacción, en el punto rojo se marca el momento en el que se debe tirar a tope del freno de mano, para bloquear un instante las ruedas traseras y así conseguir que sobrevire el coche.

Los coches de rally no llevan botón para fijar el freno de mano, con lo que simplemente tiramos de la palanca y ella sola se baja. Haciendo contravolante iremos buscando el punto intermedio de la curva (X), para en ese momento dar gas a fondo y salir catapultados a por la siguiente. Un exceso de freno puede provocar un trompo con su respectiva perdida de tiempo.

3.- Entrelazadas: Son esas curvas que carecen de tramo recto intermedio, es decir, van seguidas una de la otra. Debemos dividir el trazado en dos partes.

La primera se debe sacrificar en beneficio de la segunda. En el caso de la imagen, afrontamos la curva a derechas retrasando su trazado para quedarnos en la parte interior a la salida de esta curva (X). Momento en el que comenzamos a trazar la segunda parte ya desde el exterior de esa curva de la forma habitual. Una salida de la primera parte más abierta (centro o izquierda de la carretera) supondría quedarnos sin carretera prácticamente al comenzar la siguiente, con lo que salir de esa curva se convierte en misión imposible.

Estas recomendaciones pueden aplicarse a la conducción diaria, excepto claro está, las horquillas, ya que es relativamente fácil pasarnos de freno y meternos en el carril contrario, a parte del consabido gasto de frenos y neumáticos traseros, sin contar con los "comentarios" del resto de ocupantes. Pero a pesar de ir a una velocidad más recomendada, se puede aplicar el mismo trazado, y veréis como aumenta la seguridad, rapidez y confianza en vuestra conducción.
 
Subviraje y sobreviraje

En muchas ocasiones nos encontramos con estos dos términos en artículos de motor, y a la mayoría de nosotros nos pasa que no somos capaces de distinguir uno del otro.

Mucho más cercano son las expresiones coloquiales ‘irse de morro’ e ‘irse de atrás’, sinónimos de los dos comportamientos del coche que vamos a analizar a continuación, tanto en cuales son los motivos que los provocan, como sus efectos.


El subviraje es producido por la tendencia que tienen todos los coches a seguir rectos cuando llegan a una curva. Si al entrar en la curva, el giro que realiza el coche es más abierto que el de la curva, el coche se acabará saliendo fuera de la calzada antes de completar el giro.



Más simplificado. Llegas a una curva cerrada y giras, pero en plena curva tienes la sensación de que el giro lleva una trayectoria diferente a la de la carretera, como si hubieses girado poco el volante. Pruebas a girar más, pero la trayectoria es la misma, el volante da la sensación de que flota y el coche no gira más. Tu coche está subvirando, o más coloquialmente, se va de morro.

Una de las causas más habituales de que se produzca el subviraje, es que cuando estamos en la curva, intentamos acelerar con más fuerza de la que debiéramos, y el coche no es capaz de girar y acelerar al mismo tiempo.

Otros motivos, más propios del coche, son una presión inadecuada en los neumáticos, elementos de suspensión delanteros más duros que los traseros, una menor altura de la parte delantera del coche con respecto a la trasera o una incorrecta alineación de la dirección.

Si por el contrario, cuando entramos girando en la curva, el giro que realiza el coche es más cerrado que el de la curva y el morro comienza a apuntar cara un punto anterior a la salida de la curva.



Otra forma de verlo. Comienzas a girar y te da la sensación que la parte trasera del coche intenta adelantar al morro. El efecto continua, y si es fuerte, muy posiblemente acabarás haciendo un trompo y tu coche quedará apuntando a la dirección contraria a la que circulabas. El efecto que ha provocado que hagas ese trompo es el sobreviraje, y se puede decir que tu coche se ha ido de atrás o de culo.

El motivo más común del sobreviraje es frenar bruscamente cuando el coche gira, y otros motivos ajenos a la conducción pueden ser de nuevo la presión incorrecta o una suspensión trasera mucho más dura que la delantera.

En otros ámbitos como la competición, se suele provocar sobreviraje frenando con el pie izquierdo justo antes de la entrada de la curva, para intentar colocar el coche en esta. En carretera abierta, además de peligrosa, esta maniobra carece de sentido.
 
Como corregir el subviraje y sobreviraje


Hasta ahora sólo habíamos visto como corregir el subviraje y sobreviraje mediante una pequeña variación del hinchado de nuestros neumáticos. El problema surge cuando estos efectos son muy acusados, o cuando aparecen en una situación inesperada.

Los pasos a seguir para su corrección depende mucho de cual sea la causa que los origina, como una fuerte frenada o entrar en una curva excesivamente rápido, y de si nuestro vehículo es de tracción delantera o trasera.


Estas técnicas no deben ser vistas como exclusivas para la competición o para conductores que circulan rápido, ya que corregir una reacción inesperada del vehículo tras un despiste o un charco en la carretera, no es un tema de deportividad, sino de seguridad.

Empezaremos tratando los casos en los que el coche subvira, es decir, se va de morro. La causa más habitual es el exceso de velocidad al llegar a una curva. Ante esta situación, procederemos a levantar el pié del acelerador, para intentar restar velocidad al vehículo. Si esto es insuficiente, frenaremos ligeramente hasta que el subviraje desaparezca.



Por el contrario, si el subviraje se produce por frenar con el coche en apoyo, deberemos, al mismo tiempo que dejamos de frenar, girar más el volante para encaminar al coche correctamente en la curva.

Otra situación que se da frecuentemente en los vehículos de tracción delantera es que, cuando estamos en plena curva sobre una carretera con el pavimento mojado o de baja adherencia, el coche pierde tracción al acelerar. En este caso, la solución es bien sencilla, ya que bastará con levantar el pié del acelerador.

En cuanto al sobreviraje, la forma de proceder con el volante y acelerador en distinta dependiendo del tipo de tracción del vehículo. De todos modos, en ambos casos habrá que realizar contravolante, que consiste en girar las ruedas del coche hacia el lado al que nos deslizamos. Cuando notemos que se ha recuperado la adherencia en el eje trasero, deberemos girar el volante hasta devolver a la dirección a su posición inicial, evitando de esta forma posibles bandazos.



Uno de los casos más comunes de sobreviraje es el exceso de aceleración en curva con un tracción trasera. La solución es, al mismo tiempo que hacemos contravolante, ir soltando gas progresivamente hasta llegar a un punto en el que sólo estemos acelerando suavemente, pero sin llegar nunca al punto de dejar de pisar el acelerador.

Un caso común a los tracción delantera y trasera, es cuando se produce un sobreviraje por frenar de forma fuerte en plena curva. Aquí, la solución será en ambos casos acelerar de forma suave y progresiva al mismo tiempo que hacemos contravolante.

Por último, veremos el caso en el que se produce el sobreviraje por levantar totalmente el pié del acelerador en pleno apoyo. En esta situación, deberemos hacer contravolante al mismo tiempo que aceleramos suavemente en el caso de un tracción trasera, mientras que si es un delantera, actuaremos de la misma forma pero acelerando a fondo, hasta recuperar la adherencia en el eje posterior y deshacer entonces el contravolante.
 
Pie izquierdo

Siguiendo con el pedalier del coche, existe otra técnica muy utilizada por los pilotos del mundial que fue creada por finlandeses, cuyo periodo de aprendizaje consta de casi 6 meses sobre nieve y superficies muy resbaladizas. Se trata de acelerar y frenar a la vez, es decir, aceleras con el pie derecho y frenas con el izquierdo.

Parece una incongruencia, pero no es así. Esta técnica sólo se aplica en coches deportivos con un gran número de caballos que permitan sacar adelante el coche y sobre todo con unos sistema de frenos y discos, preparados para soportar grandes esfuerzos. No es difícil ver en algunas imágenes de rally coches, con los discos delanteros al rojo vivo (muy típico del RAC, por ejemplo) durante kilómetros, o entrar en las curvas con las luces de freno encendidas y al límite del corte de inyección. Esto con sistema de frenos normales sería suicida y al cabo de un par de kilómetros dejaríamos de frenar totalmente, pero con líquido, pastillas y discos de competición es fácil aguantarlo.

Pero voy a explicar para que se utiliza. Esta técnica se utiliza sobre todo con coches de tracción delantera o integral. La función final es hacer que el tren trasero frene y derrape, mientras el delantero sigue dando tracción. El fin es colocar el coche de tal manera que permita realizar un trazado más rápido. Evidentemente sobre pistas deslizantes esto ayuda mucho, puesto que sino, deberíamos ir con una mano en el freno de mano, graduándolo poco a poco. No se trata de clavar las ruedas, si no de que frenen el coche y a la vez coloquen la trasera.

Esta técnica supone muchas horas de práctica ya que, primero no se está acostumbrado a utilizar el pie izquierdo con el suficiente tacto como para graduar la frenada y segundo es facil pegar "pisotones".

Mi consejo es practicas sobre lugares solitarios y superficies muy deslizantes (barro, nieve, hierba, etc.), realizando la misma trazada frenando y sin hacerlo para tomar constancia de hasta donde se puede llegar.
 
Le he echado un vistazo, pero cuando tenga un rato libre me lo empaparé y propondré algunas correcciones que he visto oportunas, como por ejemplo la explicación del motivo del punta-tacón . Genial el aporte, lo útil que le va a servir a tanta gente.

Ah, recuerdo que en forocoches había un artículo larguísimo, que incluía el comportamiento de los neumáticos.

Un saludo; ¡¡generoso aporte!!