Nos hemos quejado por activa y por pasiva de la escasez de modelos y la intermitencia de gama en las últimas décadas... Ahora bien, mirando atrás no es menos cierto que los agujeros económicos de varios lanzamientos están ahí; asumibles en modelos como el 4C y el 8C, ejercicios de marketing con vistas a proyección de imagen...pero los terrenales 159, Giulia y Stelvio, con sus millonarias y cuasi exclusivas plataformas, han sido un fiasco en la relación inversión/retorno... Los coches cojonudos, si, pero esta forma de funcionar a nivel empresarial, de forma cíclica, es un "lastre" para cualquier conglomerado y tiene las patas cortas. Lo de los renacimientos y hostiazos al canto ya lo conocemos. Veremos con qué nos "sorprende" Stellantis...