PORSCHE B32
A mediados de los 80, Porsche enfrentó un problema inusual: necesitaban un vehículo de apoyo para el desarrollo del 959 en pruebas de resistencia y rally. El problema: ninguna furgoneta en el mercado era lo suficientemente rápida.
La solución fue tan insólita como brillante: tomar una Volkswagen T3 Caravelle, instalarle el motor 3.2L plano-seis del 911 Carrera (231 CV), reforzar frenos, suspensión y montar llantas Fuchs. El resultado fue la Porsche B32, una furgoneta que podía hacer el 0-100 km/h en 8 segundos y superar los 185 km/h.
Construida oficialmente en Weissach, solo se fabricaron entre 7 y 15 unidades (según la fuente). Fue usada en eventos como el París-Dakar y hasta se creó una versión especial para el entonces CEO Peter Schutz.
Desde afuera parecía una simple Caravelle… pero detrás del volante era un 911 disfrazado de furgón. Un verdadero sleeper con ADN de Stuttgart que hoy es considerado uno de los Porsche más raros jamás fabricados.
¿El precio de esta rareza? Más de 365,000 € por un ejemplar.
La Porsche B32 demuestra que, a veces, incluso los vehículos de apoyo pueden ir a todo acelerador.