Tras una semana conduciendo durante 2300 Km las impresiones del coche son las siguientes:
Exterior: cuanto más lo ves, más te gusta y más detalles le sacas. La parte trasera es muy Maserati, con ciertas reminiscencias en la zona curva de las ventanillas traseras al Panamera. Por delante recuerda algo al Serie 3, pero de frente es ALFA puro.
Interior: el salto respecto al 159 es espectacular, tan solo los plásticos que conforman la guantera de las puertas y las palancas de los asientos y apertura del capó desentonan. El resto a la altura de la trilogía alemana y por encima de Volvo. Es amplio, muy ancho, aunque los asientos traseros son para que vayan dos, pues el del centro va bastante mal. Los asientos delanteros son cómodos, sujetan muy bien, no dan calor (son de cuero), y muy agradables al tacto. Los mandos se sienten sólidos, bien posicionados y la maniobra punta/tacón se hace sin necesidad de pensar. El tacto del volante exquisito.
En marcha: arranco el coche y pongo un baso con nata encima de la palanca de cambios, lo siento, no se monta (como por ahí dicen que vibra mucho). Vibra un poquito, casi ni se nota.
He realizado 2300 Km por autopistas, carreteras de montaña muy bien asfaltadas y carreteras de serranía de las que no tienen marcas intermedias. El primer tramo de Madrid a Málaga lo hice con el control de crucero a 120 Km/h; de un tirón, con un consumo de ordenador de abordo de 4.8 l. Se siente asentado, suave, sin nada que le pueda perturbar su buen andar. Al llegar a Málaga bajamos como subimos, cansancio cero.
De Málaga a Cadiz fui por la carretera de S. Pedro a Ronda, aproveché un trozo sin tráfico para ver como se "agarraba", fueron seis curvas enlazadas de las de 60 tomadas a 80/90, el coche ni se inmutó y la sensación de seguridad es tal que la oposición no realizó ninguna enmienda, solo dijo que parecía que no se movía. Si no la conocéis es una carretera siempre en subida, donde es mejor contar los tramos rectos, bien asfaltada y ancha. El coche se sentía en su elemento, como diseñado exprofeso para este tipo de vías. De Ronda al cortijo de la serranía donde veraneo desde hace 19 años, las carreteras son de sierra, estrechas, sin marcas divisorias, aquí el coche no está tan agusto, la anchura y la batalla dejan ver que hay que ir más tranquilo (siempre pensando que hay tráfico y viene gente de frente); se hecha de menos la otra carretera. En estas condiciones, el consumo es muy sensible, y se va a 6 l, lo que no es nada descabellado.
De Cadiz a Madrid, por la via de la plata hasta Mérida y luego la N5, a 130 de control de crucero, con atasco en Valmojado (arranca, para), el consumo subió a 5l.Al fina, el consumo medio ha sido de 5.1l.
Sensaciones: el motor tienen que "soltarse", aunque la suavidad que tiene hace que no parezca tener 180CV, hasta que te descuidas y ves que te "has pasado" de velocidad, o ves que adelantes en menos metros que con el 159,....muchos menos...., pero no se nota. El interior es silencioso, solo roto por un ligero ruido aerodinámico da la zona del conductor que no llega a molestar y queda anulado si escuchas música. Todo a tu alrrededor es confort, buenos materiales, encajas en el coche, se agarra como una lapa y parece que siempre se puede ir un poquito más rápido. La sensación es la de ir en una mezcla de sedán de lujo y Gran Turismo. Es un grandísimo coche, que emociona al conductor y mima a los acompañantes.