Es la maldición de los descapotables modernos Denebola. Por razones de seguridad el parabrisas se ha inclinado tanto sobre el piloto y su marco se ha hecho tan ancho que para saber si vas sin capota tienes que mirar al cielo. :
Los clásicos eran más incómodops, es cierto... pero la sensación de conducir con el brazo apoyado en la puerta y con tan solo un fino marco cromado ante los ojos es inigualable.