Se te olvidan algunos aspectos que influyen en la incapacidad de subir salarios en España:
1.- El sector servicios, sobre todo la hostelería, es da bajo valor añadido y tienden a pagar poco y con horarios ilógicos. Efectivamente: todo lo opuesto a lo que es el empleo de calidad.
2.- Hay poca industria grande. Lógico: ya no es competitiva a menos que sea algo estratégico o de alta tecnología.
3.- Sobre exceso de PIMES y autónomos. Suele ser una escapatoria para quienes se han visto desplazados del mercado laboral o también una aventura para inconscientes desprevenidos. Hay de todo.
4.- Impuestos ilógicos y demenciales. Tema tabú: de lo más complejo para una sociedad del bienestar... ¡Yuyu, yuyu!
5.- Cargas sociales sobre la empresa que impide subir salarios. Tres cuartos de lo mismo, "justificado" por el sistema Ponzi para las pensiones.
6.- Rechazo social al empresario, con toda la progresía insultando y persiguiendo al emprendedor y al empresario (losl caso Amancio Ortega o Juan Roig son paradigmáticos). Tal cual: el problema es generalizar, porque casos que lo justifican los han habido, los hay y los habrán. Pero no todos y por el mero hecho de ser empresarios.
7.- Nula cultura del esfuerzo. Generaciones de cristal: el fin de Occidente. Para escribir un libro.
8.- Las nuevas generaciones priorizan una malentendida conciliación y son poco dados a aceptar que tienen que aprender (se creen que lo saben todo y no les gusta escuchar). Aquí también hay de todo pero como tendencia lo acepto.
9.- En una situación en la que te atacan por todos los frentes, es complicado que alguien se lance a crear empresas. Es una tarea para la que debería requerirse un mínimo de formación económico-financiera. Luego están las trabas burocráticas, fiscales y el dominio de las grandes empresas que a menudo es una traba definitiva para acceder a un mercado
10.- La cultura imperante es la de colocarte lo mejor posible y la paguita a fin de mes, pero no hay cultura del emprendimiento. Bueno, la comodidad y la tranquilidad son conceptos humanamente comprensibles. Lo importante es saber distinguir entre realidad y utopía.
11.- El sueño es conseguir una plaza pública y a vivir. Es uno más. Conozco a mucha gente para quienes tener un empleo en la privada es tener un sueldo a fin de mes y punto: cumplir estrictamente con la jornada, reviente quien reviente, no estresarse a riesgo de baja por salud mental, agotar religiosamente los días de asuntos propios o de enfermedad, pedir permisos por cualquier cosa, etc...
12.- La formación (FP y Universidad) vive de espaldas al mercado laboral y la realidad empresarial. Sinceramente, no tengo elementos suficientes para valorarlo. Tengo algún referente en sentido opuesto pero no es suficiente para hacerme una idea.
13.- La distorsión en la formación, lleva a pedir una sobre cualificación ilógica. Muchas plazas de ingeniero deberían ser de FP, lo que lleva a pagar a los ingenieros sueldos ridículos, y, por otra parte, titulados con FP cobrar más que ingenieros por la escasez (torneros, soldadores, operarios de maquinarias pesada, etc). De eso tengo referentes que lo corroboran, pero de nuevo no sabría decir si es generalizable.
14.- Podría seguir, y la conclusión es que haría falta abrir en canal toda la política laboral, industrial, educativa, social y económica para enderezar esto.
Te contesto sobre tu propio texto...
Saludos
