Sí, es cierto, pero la culpa no hay que buscarla sólo en el sueldo sino también en
a qué se destina ese sueldo...
Te propongo ejemplos comparando la actualidad con los años '70:
- En las casas había un solo teléfono fijo. Hoy, además de la línea fija para internet, cada miembro dela familia tiene un móvil cuya compra y servicio no es gratis.
- En TV había dos canales. Hoy hay más de cincuenta pero como no bastan la gene se suscribe a todo tipo de plataformas, que tampoco son gratis.
- Las salidas de ocio eran limitadas: cenar fuera de casa era algo excepcional, casi para celebraciones, y lo de salir a tomar algo con los amigos era cosa del sábado. Hoy mucha gente se va a cenar fuera una o más veces a la semana y lo de quedar en el bara con los amigos pasa casi cada día. Pagando, claro, y en este sector bastante más caro que antes.
- La alimentación se compraba en la tienda y se cocinaba en casa, que no era ni tan difícil ni tan laborioso. Hoy, a despecho de los consejos de Arguiñano, se tiende a tirar más de comida rápida, preparada o directamente comida basura: más cómodo pero más caro, bastante más.
- Las vacaciones para muchos eran en el pueblo, con los abuelos; para los más afortunados, en un hotelito de playa o de montaña a ser posible con pensión completa. Hoy en día se tiende a los destinos más variados, pintorescos y alejados que permitan colgar las fotos de rigor en Instagram tras haber pagado el sueldo de dos meses (caso recurrente entre los más jóvenes, que luego no se explican cómo no logran ahorrar para la entrada de un piso...).
- Los que podían tener coche se conformaban con un Seat 127 o quizás un Renault 12, en los que cabía papá, mamá, los tres nenes, la abuela y los bártulos de todos. Hoy esa familia necesita un minivan que, lamentablemente, no vale lo que el 127, ni siquiera tras actualizar su precio con el IPC acumulado. Y si encima lo compra con los actuales sistemas de financiación de cuotas ridículas (con entradas y pagos finales desmesurados) descubrirá que tener coche se habrá convertido en una suscripción más.
En fin, no insisto. Los sueldos de hoy son los que son, es cierto, pero los gastos son mucho más y mucho más variados que antes: pequeños gastos si se toman sueltos, pero un pastizal en conjunto... y claro, luego no se pueden comprar pisos o llegar a fin de mes...
¿Está bien o está mal? Cada uno que lo valore según sus intereses. Al final no de ja de ser bienestar y el bienestar tiene un coste...
Y es que la sociedad del bienestar nos ha acostumbrado a que lo queremos todo, rápido y fácil cuando la realidad es que eso no es posible, por mucho que te digan que sí los políticos y otros iluminados de turno. De primero de económicas: "
economía es la ciencia que estudia la asignación de recursos escasos (por ejemplo, los salarios en cuanto limitados)
susceptibles de usos alternativos (por ejemplo, la caterva de minigastos o la compra de un piso)"...
Saludos
P.S. Hay más factores -muchos más- pero era sólo para dejar claro que no es un tema sencillo...
Quizá sea un poco más complejo:
1) El Estado del Bienestar hace posible, en parte, destinar al consumo dinero que antes iba a inversión para el futuro (salud, vejjez, ....) Eso funcionó desde los años 40 (Seguro de Enfermedad) a los 2000. Pero ahora lo privado empieza a ganar peso y es necesario invertir en salud (Seguros Privados) y vejez (Fondos de Inversión que, a su vez, invierten en empresas, generalmente de servicios, encareciendo su valor, en parte a costa de in crementar tarifas y precios, como en universidades, clínicas, vivienda, alimentación, etc.)
2) La globalización ha permitido disponer de bienes que antes eran muy caros a precios baratos. Todos los dispositivos electrónicos entran en esta categoría. También, hasta ahora, el viajar, pro ejemplo.
3) Por el concetrario, los bienes esenciales tienden a encarecerse: la vivienda. por ejemplo, es inasumible para una economía media en la mayor parte de las grandes ciudades occidentales. Sucede lo mismo con la comida.
Es decir, necesitamos emplear más renta en lo básico (vivienda, alimentación, salud, vejez...) que obtenemos del abaratamiento de lo supérfluo (móviles, tablets, plataformas de contenidos, televisiones, ordenadores, viajes.....)
De ahí que se diga siempre eso de que los jóvenes tienen muchos IPhone y que mejor lo gastan en vivienda. Pero lo cierto es que, por mucho que ahorres en los por otra parte imprescindibles móviles, la cosa no da para bienes esenciales como la vivienda o,, incluso la comida.
La parajoda es que, en parte, esos bienes básicos a los que los jóvenes no pueden acceder suben en parte como consecuencia, entre otros muchos factores, de la inversión de los fondos de inversión (nutridos en parte del ahorro de boomers y senirors) en esos sectores.
Lo que no tengo muy claro es dónde encajarían los coches en este modelo. Quizá en el de bien que se abarataba y ahor amentiene precios gracias a la puxarra china.