La cuestión es ¿cuánto serán más caros? Porque evidentemente a nivel
proyecto industrial supondría un aumento de costes pero el coste real de fabricar un tres cilindros no es tan exageradamente inferior al de un cuatro cilindros por lo que el cliente podría pagar gustosamente el ligero sobreprecio sin que eso supusiera un factor determinante...
Cuando Fiat inundaba los diferentes mercados con el 600 de 1955 -un vehículo claramente económico- montaba un cuatro cilindros... y sí, en 1957 se sacó de la manga un 500 aún más económico con un dos cilindros refrigerado por aire pero que era tan básico que no resultó tan "global" por lo que triunfó en Italia pero no en otros mercados. Los modelos de los que se está hablando no los veo comparables a ese Fiat 500 y, apurando, ni siquiera a ese Fiat 600 así que volver a un cuatro cilindros no sólo no me parecería un disparate sino que les devolvería un argumento de ventas que se había ido perdiendo...
Saludos
Entiendo que llevar un pistón, biela, muñequillas, bulón, apoyos en cigueñal, válvulas, colectores, etc. subirá el precio del motor. Lo que no sé es en cuánto. Pero, pongamos 200€, que multiplicados por millones, son una barbaridad de dinero.
Eso sí, mi impresión es la de que la mayoria de la gente que se compra un coche no tiene ni idea de los cilindros que lleva. Ni de si eso es importante o no y porqué.
Es curioso, pero la gneética del 600 y del 500 fueron completamente dispares. Con el 600, que era un proyecto italiano, y después de años descartando cosas como la tracción delantera primero y probando soluciones -entre ellas, creo recordar, un bicilíndrico con cambio semiautomático, poco potente y fiable- después, se optó, casi por cansancio, por un convencional L4.
El 500 fue un proyecto alemán, de la gente de Neckar, creo ¿o Steyr? que se tomó casi tal cual creyendo que había un hueco de mercado alternativo a la Vespa. Y claro, meter un motor de L4 con cilindros de 100cc pues no era lo más apropiado. Tampoco por peso. Luego resultó mucho más caro de lo previsto, un poco menos que el 600, que ofrecía mucho más, y estuvo en un limbo del mercado durante unos 5 años, hasta que la consolidación del mercado de segundo coche en Italia empezó a tirar de la demanda. Le pasó más o menos lo mismo al Mini, más caro todavía.
Además, el 500 no dejaba de tener dos asientos -luego le pusieron uno detrás- y de parecer muy pequeño.
Es curioso, porque entre el 500 y el 600 hay sólo 25 cm. y parecen muchos más. Siempre me pareció que, si el 600 se diseñó para parecer más coche de lo que en realidad era, el 500 nunca trató de ocultar su pequeñez. Y eso suponñia un probkema adicional, sumado al precio y a la falta de asientos, para venderlo como coche familiar. Le pasó lo mismo al Mini, que costaba lo mismo que un Anglia y parecía mucho menos. Y, ya de aquella, al comprador le importaba una higa si el motor iba a lo largo o a lo ancho (y, encima, con problemas de fiabilidad y calidad, como sucedía con el de la BMC).
Luego, cuando las exigencias para coche familiar subieron y no funcionaba como segundo coche (el 600 no dejaba de ser coche de oficiinista u obrero cualificado, algo que le quitaba el glamur que sí tenía el 500, virgen en ese aspecto- funcionó durante décadas en mercados emergentes como Argentina o Yugoslavia, donde se fabricó hasta el estallido de la guerra (hay noticias confusas acerca de si se fabricó por Tofas en Turquía hasta los 90).