Estos cuadros italianos de doble reloj algo elevados, cercanos entre sí, con su capilla-visera por encima me parecen los más racionales y prácticos para coches de normales que ha parido la industria. Sencillos, legibles, con la información justa. Sin la exuberancia relojística de Porsche, Jaguar o Ferrari; sin las formas extrañas de algunos Mercedes, Dina-Panhard, Lancia o Citroën, sin el minimalismo de los BMC o algunos Renault, Peugeot o sin el barroquismo estadounidense....
De hecho, con alguna variantes, fue asumido por BMW y otras marcas.
Lo digital ha puesto el modelo en entredicho,
Y ahí casi que me apuntaría, en el caso de los coches de combustión, al velocímetro nimético en el centro y el cuentarrevluciones enmarcando.
Para eléctricos puros pues no sé. Basta información sobre velocidad y carga de la batería.