En cuanto a la situación sobre el frente, lo cierto es que la jornada ha llegado casi huérfana de noticias, pues la atención de todos, incluso de los analistas que habitualmente comentan los cambios sobre el terreno, ha estado centrada en la crisis política ucraniana. Eso sí, el día nos ha dejado una declaración muy cuestionable, pero que aun así debemos recoger. Afirmación proveniente del director de la CIA, John Radcliffe,
quien ha asegurado que «la esperanza de vida promedio de un recluta ruso en este momento, al llegar al campo de batalla en Ucrania, se estima en entre 20 y 30 minutos».
Entre las escasas novedades, encontramos una referencia a avances rusos en las
zonas forestales al oeste del lago de Travyanske, situado
al sur de la localidad de Strilecha, en la región de Járkov.
Más al sur, por su parte, se ha hablado
de una infiltración rusa en la zona de Vasiutynske, entre los sectores de Siversk y Konstyantynivka, en dirección a Kramatorsk.
Algunas cuentas rusas decían que, con esto,
la ciudad quedaba ya apenas a 6 kilómetros del frente, algo bastante dudoso en realidad, pues estas acciones no implican control, como sabemos.
Durante el día, además, se ha hablado también
sobre la importancia que Dobropillia tiene para la defensa ucraniana, al representar el «vientre blando de la retaguardia del cinturón defensivo de Kramatorsk», así como sobre las tácticas que Rusia está utilizando para tratar de llegar a ella.
Más allá de lo anterior, apenas tenemos noticias sobre nuevos ataques rusos al norte de Myrhorad/Pokrovsk,
quizá con mínimas ganancias en la zona de Dorozhnie, aunque en general sin cambios.