Comenzamos hoy por el
norte del sector del Oskil, concretamente por Kupiansk,
en donde siguen los combates urbanos, aunque el control del centro de la urbe
no parece estar en peligro a corto plazo para las AFU.
En el sector de Siversk, en dirección a Kramatorsk, han seguido sucediéndose los intentos rusos por alcanzar el canal de agua al norte de la E40, mientras los ucranianos contraatacaban en las últimas horas
al sur de dicha vías de comunicaciones, hacia Min’kivka.
No hay hoy novedades procedentes de Konstyanytnivka, aunque
sí imágenes del estado en el que se encuentra esta ciudad, engullida por la guerra.
En dirección a Dobropillia, continúan registrándose enfrentamientos
en toda el área al norte y noroeste de Pokrovsk,
especialmente en zonas como Bilytske y Rodinske.
En el sector del Dniéper, por último,
siguen produciéndose combates en torno a Richne, Primorske y Stepnohirsk, aunque las
evaluaciones relativas a la situación varían en
función del analista al que recurramos. En cualquier caso, lo significativo es más el retorno de los enfrentamientos y los asaltos que el dibujo en el mapa de la situación real sobre el terreno, un ejercicio particularmente difícil.
Com comentario, cabe añadir a todo lo anterior que resulta cada vez más complicado que Rusia pueda avanzar tanto como desearía, hasta obtener sus objetivos militares por la fuerza en un plazo razonable de tiempo (por ejemplo, a lo largo de 2026). Las AFU siguen causando
enormes números de bajas humanas,
pero también de plataformas y sistemas (con
especial énfasis en los antiaéreos) a las fuerzas rusas, que para sostener su apuesta deberían recurrir a una movilización que el Kremlin trata de evitar. Además,
los ucranianos están logrando multiplicar la construcción de posiciones defensivas, solucionando en parte una de las deficiencias que han presentado en los últimos años y que ha generado no pocas controversias. Por último, los rusos se están enfrentando a numerosos problemas derivados no sólo de la imposibilidad de acceder a Starlink (que intentan paliar con su propio sistema de comunicaciones satélitales) o a Telegram, sino también de la
pérdida de precisión de las FAB provocada por los avances ucranianos en guerra electrónica(lo que no quiere decir
que no sigan provocando daños, claro).