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Nicola Romeo

Titán Alfista


Abarth - It’s Time To Hit The Road - #AbarthToCatalunyaGP


Abarth

Publicado el 21 jun. 2019
From Turin to Barcelona on board the Abarth 595 Esseesse and the Abarth 595 Competizione. Don't miss out the #AbarthToCatalunyaGP experience!
 

Nicola Romeo

Titán Alfista



Prueba Abarth 595 esseesse: feliz homenaje de sensaciones
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Un 500 tan vitaminado como lo haría Carlo Abarth hace 70 años. Por eso pertenece a la gama '70 Anniversary'.

Rodrigo Fersainz | 04 Jul 2019


La acreditación, el pincho con las imágenes, la libreta para tomar apuntes... Todo lo que esté marcado por el escorpión significa potencia, velocidad y sensaciones de vértigo. En esta ocasión, hemos viajado a Turín, Italia, para hacer una primera prueba al Abarth 595 Esseesse, con motivo del 70 aniversario de la legendaria marca...




...y con motivo de las siete décadas que hace ya que un tal Carlo Abarth empezó a preparar coches para hacerlos más prestacionales y pulverizar récords. Sobre la base del archiconocido utilitario, los italianos lo han vuelto a hacer. Han creado un auténtico coche deportivo en el que colocar el motor 1.4 T-Jet y extraer una potencia de nada menos que 180 CV.


Pero si ese caballaje tira mucho de cualquier coche pequeño, imagina si encima te las ingenias para dejar el peso en vacío en 1.065 kg y dotar al conjunto de toda clase de reglajes y añadidos para mejorar su rendimiento.




Automobili -FCA Group-) lo tienen claro: han elegido al nuevo Abarth 595 esseesse para que sea el modelo en el que todo el mundo compruebe cómo se ha inspirado en el kit de transformación de los años sesenta, al tiempo que han decidido que toda la gama Abarth de 2019, con el 595 y el Abarth 124, esté marcada con el logo '70th Anniversary'.

Mucho más que 'guapo'

Estamos en el corazón de la empresa, entre el famoso edificio Lingotto y la planta de Mirafiori, en Turín. En la sede de Abarth, lucen trofeos, cajas de madera como las que los clientes reciben para montar su kit en sus coches, láminas... y, cómo no, los bólidos con el escorpión.


Me meto en uno de estos... ¿Fiat 500? Pues sí al primer vistazo a 100 metros para alguien que no sepa de qué va esto; no para cualquiera que se acerque un poco. Porque, aunque la base sea esa -en 2007 la marca se relanzó con el Fiat 500 y el Fiat Punto como bases-, todos saben ya que el logotipo de ese 'bicho' quiere decir que, además de la estética (logos, spoilers, aletas, llantas...), el 'corazón' de esa máquina es verdaderamente salvaje -aunque nada difícil de domesticar a placer en montaña.

Ahora toca acoplar bien mi 1,90 m en el habitáculo. Esto es uno de los peores factores de este coche: el volante se desplaza hacia arriba y abajo, pero no se regula en profundidad; la sensación es de estar sentado en una pompa de jabón, más elevado de lo que están en realidad; y para poner el respaldo un poco más vertical y adoptar una postura verdaderamente racing... sorpresa: es imposible actuar sobre la rueda de la izquierda si no abres la puerta, porque si no, da el reloj por perdido y la mano, casi, casi, también.






Pero es dar al contacto y las 'penas' ya no lo son tanto. Si hasta ese momento estaba disfrutando de todos los detalles vitaminados, en el interior tampoco faltan ni calidad ni espíritu de carreras: volante, asientos, botón 'sport'. Y por si acaso no recuerdas lo que tienes entre manos, el bramido ronco del escape Akrapovic de este Abarth 595 esseesse promete muuuucha diversión.

Al actuar sobre los pedales deportivos y salir, la manejabilidad de un coche tan corto es notable, si bien, la firmeza de sus amortiguadores Koni y sus llantas de 17" hacen que sientas en la espalda todos los desperfectos del asfalto, incluso aquellos que tus ojos no han acertado a identificar. Menos mal que socavones y badenes se acaban pronto y puedo exprimirlo en los alrededores de la ciudad.




La entrega de potencia (te recuerdo que son 180 CV a 5.500 RPM) es bastante rápida; la aceleración, mejor que buena; la dirección, firme y suficientemente comunicativa; y los frenos Brembo, como la guinda del pastel, de lo más cumplidores.

Las recuperaciones también son brillantes, por lo que no necesitas bajar mucho de relaciones. ¿A cambio? Pues que no son más que 5, por lo que no te extrañe si en carretera abierta se te va la mano a la palanca buscando la sexta en un pomo de imitación metálica. Pero el conjunto funciona tan bien. Es aplomado, pero juguetón; tan práctico para aparcar como radical y divertido en cuanto te sueltas...

El tiempo vuela y de regreso a Mirafiori, me doy cuenta que sólo la espalda ha acusado un poco la fatiga. Y de que ni siquiera he encendido el sistema multimedia Unconnect, Navi Touch, que viene de serie e incluye tecnología Abarth, telemetría, Bluetooth, Car Play y Android Auto. Por algo será, ¿verdad?

¡Felicidades por estos 70 primeros años!
 
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