Un buen trato, en una compraventa, es aquel en que el vendedor cree que podía haber “sacado” más y el comprador cree que ha pagado de más.
Esto viene a decir que el trato ha sido equitativo, pero lo más habitual será que ambas partes no conocerán la creencia de la parte contraria, pero si que puede haber alguien que lo conozca, la persona que ha mediado en esa compraventa, está persona si que es muy provable que sea conocedora de lo que piensan ambas partes y podrá decir sí, por ese principio, la compraventa ha sido justa o no.
Esto viene a decir que el trato ha sido equitativo, pero lo más habitual será que ambas partes no conocerán la creencia de la parte contraria, pero si que puede haber alguien que lo conozca, la persona que ha mediado en esa compraventa, está persona si que es muy provable que sea conocedora de lo que piensan ambas partes y podrá decir sí, por ese principio, la compraventa ha sido justa o no.