Este Cooper y Colin Chapman, fuerón dos autenticos genios cuando en la categoría reina se gozaba de la libertad de diseño suficiente, como para que la imaginación y visión tecnica de futuro de un individuo, primara sobre el encorsetado panorama de negocio en que ha convertido en la actualidad.
Vamos que es como si al mejor restaurador del mundo le vinieran los de la guía michelín para indicarle como, donde y de que manera puede diseñar sus platos.