
Al principio si
Gromit, aunque a base de gimnasio para manejarse con los monstruos que pilotaba -sin dirección asistida ni leches casi siempre- acabó teniendo unas espaldas y brazos como un camionero.
Un cambio como el de Nadal de la primera Davis al último Wimbledon, más o menos.

Eso si la mirada dulce la mantuvo. Y el espiritu asesino también.
Gracias por la aclaración, me tenía intrigado.
SAalud
